Pavo relleno al horno
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 1 pavo entero de 4–5 kg
- 200 g de manteca pomada
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharadita de pimienta negra
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- 3 dientes de ajo picados
- 1 cebolla grande picada
- 2 ramas de apio picadas
- 2 zanahorias picadas
- 250 g de pan del día anterior en cubos
- 250 ml de caldo de pollo
- 2 cucharadas de perejil picado
- 2 cucharaditas de tomillo seco
- 1 limón cortado en cuartos
- 1 manzana cortada en cubos
- Aceite para pincelar
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Secar el pavo con papel y retirar restos de plumas si los hubiera.
- Mezclar la manteca con sal, pimienta, pimentón y ajo hasta formar una pasta.
- Separar suavemente la piel de la pechuga e introducir parte de la manteca debajo para mantenerla jugosa.
- Pincelar todo el exterior del pavo con la manteca restante.
- Preparar el relleno mezclando pan, cebolla, apio, zanahoria, caldo, perejil, tomillo, limón y manzana hasta obtener una mezcla húmeda pero no líquida.
- Rellenar la cavidad del pavo sin compactarlo demasiado.
- Atar las patas con hilo de cocina para mantener la forma durante la cocción.
- Colocar el pavo en una bandeja de horno con rejilla y cubrir ligeramente con papel aluminio.
- Hornear durante 2 horas cubierto, retirando el papel en la última hora para dorar bien la piel.
- Rociar cada 30–40 minutos con los jugos de cocción.
- El pavo estará listo cuando el termómetro marque 75 °C en la pechuga y 82 °C en el muslo.
- Reposar 20 minutos antes de cortar para preservar los jugos.
- Servir con su jugo reducido o con salsa gravy casera.
Descripción completa
Un pavo entero relleno, aromático y jugoso, horneado lentamente para obtener una carne tierna y un sabor profundo. Este clásico de celebraciones combina hierbas frescas, manteca y un relleno clásico que aporta humedad y un aroma irresistible. Las notas cítricas del limón y la dulzura de la manzana realzan el perfil de sabor, mientras que las especias como el pimentón dulce y el tomillo seco infunden cada bocado con un carácter inconfundible. Sugerimos rociar con los jugos de cocción para una piel dorada y crujiente, asegurando una experiencia culinaria inolvidable.