Solomillo de cerdo con salsa a la pimienta

Solomillo de cerdo con salsa a la pimienta

: 2025-10-26 • : 45m • : Media

¿Qué lleva?

Ingredientes

  • 1 solomillo de cerdo (800–900 g)
  • 2 cucharadas de granos de pimienta negra (machacados)
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de vino blanco
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 30 g de mantequilla (opcional)
  • Sal al gusto

¿Cómo se prepara?

Preparación

  1. Preparar el solomillo: saca la pieza del frigorífico 20–30 minutos antes para que tome temperatura ambiente. Limpia la película externa si la tuviera y seca con papel. Machaca los granos de pimienta con un mortero o bolsa y aplasta con un rodillo; rebózalos por todo el solomillo para que queden adheridos.
  2. Sellar la carne: calienta una sartén amplia con 2 cucharadas de aceite y la mantequilla si la usas a fuego medio-alto. Coloca el solomillo y dóralo por todos los lados (unos 2–3 minutos por cara) hasta formar una costra con la pimienta. Retira y reserva.
  3. Desglasar: añade el ajo picado 30 segundos, luego el vino blanco y sube el fuego para desglasar, raspando los jugos del fondo. Deja reducir 2–3 minutos.
  4. Añadir nata: reduce a fuego medio y añade la nata. Cocina 3–4 minutos hasta que la salsa espese ligeramente. Prueba de sal (la pimienta es potente) y ajusta.
  5. Horneado final (opcional): si quieres un punto perfecto, precalienta el horno a 180°C, coloca el solomillo en una bandeja y hornea 8–12 minutos para alcanzar una temperatura interna de 63–68°C (jugoso). Si no, vuelve el solomillo a la sartén con la salsa y cocina 5–7 minutos a fuego medio-bajo, girando para que se impregne.
  6. Reposo: retira el solomillo y deja reposar 8–10 minutos cubierto con papel aluminio para que los jugos se redistribuyan.
  7. Cortar y servir: corta en medallones de 1–1.5 cm y sirve con la salsa de pimienta por encima. Acompaña con puré, patatas asadas o verduras salteadas.

Descripción completa

Disfruta de un solomillo de cerdo sellado y envuelto en una salsa cremosa de pimienta negra, que ofrece un equilibrio perfecto entre el sabor ahumado de la pimienta y la suavidad de la carne. La textura jugosa del solomillo se realza con el toque picante de los granos de pimienta machacados, mientras que el vino blanco y la nata aportan una rica profundidad. Este plato, ideal para una comida elegante, te transportará a un mundo de sabores intensos y aromas cautivadores. Consejo: deja reposar el solomillo para que los jugos se redistribuyan, garantizando una experiencia culinaria inolvidable.

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