Cheesecake de fresa casero frío y cremoso
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 200 g de galletas
- 100 g de mantequilla
- 400 g de queso crema
- 150 g de azúcar
- 200 ml de nata líquida
- 200 g de fresas
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Triturar las galletas hasta obtener un polvo fino y uniforme. Derretir la mantequilla y mezclarla con las galletas trituradas hasta formar una masa húmeda y compacta.
- Extender esta mezcla en el fondo de un molde desmontable, presionando con una espátula o con la base de un vaso para que quede bien compacta y uniforme. Refrigerar al menos 10 minutos para que se endurezca.
- En un bol amplio, batir el queso crema con el azúcar hasta que quede suave. Añadir la nata líquida poco a poco y continuar batiendo hasta obtener una crema homogénea, cremosa y sin grumos.
- Verter la crema sobre la base de galletas, alisando con una espátula para que quede nivelada y con superficie lisa. Golpear suavemente el molde sobre la encimera para eliminar burbujas de aire.
- Refrigerar durante al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche, para que el cheesecake cuaje correctamente y adquiera textura firme y cremosa.
- Lavar cuidadosamente las fresas, retirar el tallo y cortarlas en rodajas finas. Colocar las fresas sobre la superficie del cheesecake de manera decorativa antes de servir.
- Opcional: añadir un chorrito de mermelada de fresa tibia sobre las frutas para un acabado brillante y dulce que realce el sabor y la presentación.
Descripción completa
Descubre el placer de un cheesecake de fresa casero, frío y cremoso, con una base crujiente de galleta y una deliciosa cobertura de fresas frescas y jugosas. Este postre sin horno combina texturas y sabores, ofreciendo una experiencia dulce y refrescante. Ideal para disfrutar en verano, meriendas o celebraciones, este cheesecake cautiva con su aroma a fresa y su textura suave y sedosa. Consejo: sirve con un toque de mermelada de fresa para realzar el sabor.